Al hablar de cuidar el agua no hablamos únicamente en como ahorrar el consumo de agua. En este caso y como principal enfoque me quiero centrar en la contaminación. Y así comprobar
algunas de las maneras en las que podemos reducir la contaminación de las aguas que son fuente
de vida.
El 97,5% del agua del planeta se encuentra en los océanos y mares, no es apta para el consumo, agricultura, e industria en general. El 2,5% restante es agua dulce,
estando casi toda en los casquetes polares, embalses subterráneos o de
difícil utilización. Queda por tanto un 0,26% de la masa total de agua en el mundo que es fácilmente aprovechable para el uso humano, la que está en embalses, lagos, ríos y pozos accesibles.
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| Foto de Pablo Maldonado |
Para tratar las aguas residuales, se emplean microorganismos capaces
de destruir todos los contaminantes, pero esta labor deberá ser asesorada por personas que tengan el conocimiento en descontaminación de las
aguas, así que debe acudir a su asesoramiento.
Pero nosotros, los ciudadanos corrientes, también podemos poner de nuestra parte para contribuir a que nuestras aguas no se contaminen más de lo posible.
Usando materiales biodegradables para los lavados de los pisos y las ropas, cuidando las cañerías para que no se ensucien y por tanto contaminen en sobremanera el agua...y sobretodo no tirando nuestros residuos a aquellos lugares repletos de esa sustancia que es fundamental para nuestra supervivencia y la de nuestro planeta: AGUA
Ayuda a mantenerla con su cuidado y no derrochando en su uso. El agua es un bien que no sabemos apreciar.

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